martes, 17 de marzo de 2015

Protocolo #6 - "La dialéctica de la Utopía"

Protocolo de Elissa Acevedo y Juan Pablo Jaramillo

13 de marzo de 2014
La dialéctica de la Utopía
Nación

A lo largo del protocolo se expondrán los puntos conceptuales más importantes que se han resaltado durante las sesiones dadas hasta el momento, teniendo en cuenta que proporcionarán una base más sólida para cualquier posición que se pueda dar por parte de los seminaristas. Así pues, el protocolo intentará recoger los aspectos importantes que han salido a la luz en sesiones pasadas y los ligará con lo visto en la sesión actual. Además de esto, y estando en la cúspide del Seminario el contenido del protocolo pondrá a discusión cuál es la posición y las acciones que los seminaristas deberían tomar considerando el final del período.

1. Asistencia y evaluación de la sesión anterior
Teniendo en cuenta que el protocolo anterior fue enviado con mucha tardanza, entre Ernesto y Juan Gonzalo determinaron que los seminaristas que decidieron comentar a pesar de los inconvenientes obtendrían una nota superior a 75, aunque aún no tenía preparada la retroalimentación de estos. Además ésta no contaría como nota en los comentarios del seminario sino que iría a llenar un vacío en alguna de las notas del área de filosofía.
Por otro lado, pese a que Ernesto y Juan Gonzalo no se concentraron en las notas puntuales de los protocolantes, sí hicieron claros dos puntos del eje que es el protocolo. Por un lado, lo fatal que es para una sesión tan rica un protocolo fallido, puesto que afecta el desarrollo del discurso y lo que hemos recogido. Por el otro, y todavía más grave, es el resultado que sacan los mismos protocolantes en el nivel que están.

2. Recapitulación
2.0 Mito
En un primer momento se dieron las bases conceptuales para el desarrollo del seminario según lo que recogió y más o menos quedó claro en cada seminarista el año pasado. De modo que separamos el Mito de la Ilusión, conteniendo los conceptos en dos definiciones; el del Mito como el deber moral, en el que vive el hombre, y el de la ilusión como las imágenes engañosas de los intereses. Y, a partir de eso lo que realmente significa la invención del Mito, lo que es el más allá justiciero o el mañana dichoso que se empieza a idear en la mente del Hombre.

Para estudiar los fenómenos que giran alrededor del Hombre se crearon dos ciencias, Ernesto las sintetizó así:
Antropología: Estudio del hombre.
Psicología: diferencia específica de los sujetos, el Alma o si se le quiere llamar; la identidad, que es igual a la personalidad. La personalidad la vemos como una organización de fuerzas dentro del individuo, que determinan las respuestas a varias situaciones y la consistencia de la conducta, y aunque actúa según esas fuerzas no las decide, mientras que las tiene en el interior.
El seminario se concentra en este punto de análisis, puesto que estamos interpretando el proceso por el que el Hombre consiguió entender y ahondar en los fenómenos del pensamiento. Pero, para sustentarlo desde un punto práctico basta con analizar lo que llamamos el mito fundacional del hombre, el principio con el que se encuentra desde su nacimiento y durante toda su vida busca apropiarse, el nombre. Pero, semejante a lo que pasa con la utopía, con cada obstáculo se llega a “problemas” más hondos referentes a este, como; ¿cuál es el mañana dichoso que cada uno se marca?
Siguiendo la línea que llevamos, que se remarca en la historia por la que atraviesa el Hombre, podemos llegar a la concepción de comunidad y recoger la mayor expresión de su sentido en la cultura; “que designa toda la suma de operaciones y normas (...) y que sirve a dos fines: la protección del ser humano frente a la naturaleza y la regulación de los vínculos recíprocos entre los hombres.” (Sigmund Freud, El malestar de la cultura). Puesto que, este proceso se vuelve casi genético en las generaciones subyacentes a determinada cultura, por lo que ninguno puede negarla o pretender progresar como un ente aparte.

La Declaración de los Derechos del Hombre sigue siendo hoy la utopía con la que el hombre revolucionó el futuro deseable, buscando tal vez por primera vez la igualdad y la libertad en un mundo que no trasciende después de la vida, como se nota en el primer y segundo postulado, que en síntesis son:
1. Todos los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derecho.
2. El fin de toda asociación es la conservación (y promoción) de los derechos fundamentales del hombre: libertad, seguridad, propiedad y resistencia a la opresión.

2.1 Problema del Bien Común
Para empezar a dar argumentos concretos, la primera ponencia (El problema del Bien Común - Camila Zuluaga y Mariana Urrea) tuvo como objetivo plantear directamente el problema del Bien Común, con el valor agregado de que no había posturas precedentes. No obstante, durante la exposición de la ponencia se dio el espacio para que las opiniones y puntos de vista acerca de este tema pudieron ponerse en común y así observamos más nítidamente que hay dos puntos de vista desde los cuales nuestros argumentos se dividieron:
  • Individualismo: sumatoria de los intereses particulares.
  • Colectivismo: prevalencia del interés general sobre los intereses particulares.
Sea dirigido el Bien Común en una u otra vía, la constante más importante que se tiene es que éste siempre terminará refiriéndose a cómo el Hombre desarrolla su proceso humanístico.
Por la misma vía de analizar el problema del Bien Común, en las sesiones siguientes se pudo traer al primer plano que el Hombre, por condiciones naturales, contiene una cualidad de individuo soberano. Por tanto, hablando históricamente se puede considerar que todos hemos estado en contra de todos (lo que Hobbes llama: Bellum omnium contra omnes) a pesar de tener como vía de desarrollo alguna concepción de Bien Común. Por estos dos ejes en los que el hombre gira no podemos obviar que las decisiones y el lugar donde ubique y desarrolle su vida no son inermes, sino que develan la dignidad y por lo tanto el sentido de la utopía en la que reside su vida. En este sentido, cuando la utopía se desvanece sólo nos queda el no-hombre, “el hombre reducido a autómata a engranaje de una maquinaria de la cual no conoce ni el funcionamiento ni el fin” (Bobbio)  
Volviendo al hilo de la discusión, se sabe que en 1789 la Declaración de los Derechos del Hombre planteó una postura contradictoria a la naturaleza del hombre, una utopía tangible y a partir de la que las sociedades cambiarían permanentemente la manera de ver el mundo. El problema resaltado en las sesiones acerca de esta contraposición, es que nunca se ha visto un mundo tan desigual como desde esa fecha.

2.2 Utopía versus realidad
Teniendo en cuenta el Bien Común como la utopía absoluta de una sociedad, el seminario pudo entender que el medio fundamental para alcanzar el ideal es matematizar la utopía. Puesto que, se convertiría en símbolos más concretos y por lo tanto concebibles del mañana dichoso.
Sin embargo, la realidad cumple un papel vital al separar los modos de percepción del Hombre, y esto se debe a que puede fortalecer el ideal o por el contrario llevar a refugiarnos en la Ilusión, a cuenta de una verdad más poderosa que la capacidad de cambiarla. Pero, por todo esto la realidad y la Utopía no pueden pensarse como sistemas aislados y aún más, en lucha, puesto que si no estuvieran relacionadas ¿cuál sería el verdadero estímulo de la vida humana? y si ambas no se pudieran poner en concreto ¿cómo podríamos saber que estamos realmente transformando la realidad a lo que deseamos?, de tal modo, tampoco se puede despreciar que la envergadura de la ética de cada comunidad es igual al alcance de la utopía.

Como agregado para la comprensión del tema Ernesto mencionó que, a pesar de que el dinero representa la matematización del futuro y ninguna sociedad ha existido (ni existirá) sin él, éste es el símbolo más abstracto del mañana dichoso.

Seminario - ponencia
La ponencia designada para el seminario fue “Nación”, la cual fue hecha y expuesta por Valentina Úsuga y Mateo Valencia.
En el momento en que fue llevada a análisis varios seminaristas señalaron que la estructura era descuidada y apresurada, puesto que el planteamiento, desarrollo y conclusiones no son fluidos y desarticulan las intenciones de los ponentes en repetidas ocasiones. Además de esto, se presentó una mala redacción, lo que generó confusiones en términos e ideas.
Cuando el seminario intentó calificar la ponencia se resaltó que los ponentes hicieron un buen esfuerzo, pero que, sin embargo, no era el suficiente para dar el producto que se debe. Así pues, Ernesto subrayó el asunto del esfuerzo como algo que no debemos despreciar pero que no puede ser en ningún momento el único punto a calificar, o siendo mucho peor, ocultar la calidad del producto en el esfuerzo empleado puesto que siempre tiene que haber una razón entre estos dos aspectos (esfuerzo empleado/producto final).

Más allá de la concepción formal, el seminario; a partir de las opiniones sobre la ponencia y las respuestas a lo que la ponencia realmente aporta, concretó cuatro puntos:
1- Plantea el concepto de Nación en su relación con los procesos de la humanidad.
2- Establece/Busca una relación orgánica entre el concepto de Nación y el concepto de Utopía.
3- A partir del Bienestar establece la conexión entre Nación y Utopía.
4- Utopía como transgresión de lo real.

3. Conclusiones
Teniendo en cuenta la profundización y conceptualización acerca del Bien Común y La Utopía, y que las sesiones están llegando a su cúspide cada uno de los integrantes del seminario debe comenzar a pensar en cuál es el fin del seminario como tal, considerando que es un proyecto que se ha desarrollado a largo de los últimos años dentro del GIM.

Así pues el asunto queda abierto para que los seminaristas puedan relacionar lo dicho anteriormente (la lucha del hombre libertario) con la Patria, Identidad y Nación, que según el cronograma del seminario ahí es dónde hay que empezar a buscar las respuestas.

21 comentarios:

  1. Formalmente este protocolo es excelente, ya que cuenta con una óptima redacción y ortografía. En cuanto a la ideología que este plantea, va más allá de lo que es obligatorio, porque recopila lo que se ha discutido hasta hoy en las sesiones, y además no se queda solo en mencionarlo, sino que, partiendo de lo que hemos aprendido a lo largo de este periodo en seminario, ahondan mucho más en los temas anteriormente tratados. Por consiguiente, este protocolo no se queda corto en ningún momento, e incluso tampoco en la conclusión ya que además de reunir y concretar todas las ideas, le da al lector un punto de inicio en el debate, lo cual es fundamental para el enriquecimiento de este mismo.

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  2. Me adhiero a Felipe cuando habla sobre la calidad que tiene este protocolo, ya que ahonda en las sesiones pasadas, propone tema de debate, posee excelente redacción y ortografía y le da una vía a lo que va del seminario y a las secciones venideras. Es importante que el hombre conozca la utopía del bien común (Declaración universal de los derechos del hombre y del ciudadano de 1789), para así poder evitar caer en el Bellum omnium contra omnes y así acabar con el problema del bien común, que tal vez es una de las problemáticas más complicadas a las que el hombre se enfrenta por la desigualdad y la pérdida de libertad que se vive en la sociedad tecnocrática.

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  3. Este protocolo a mi parecer ha sido el mejor que han realizado a lo largo del periodo. Está bien escrito, redactado y en general recogen todo lo que hemos visto en la sesiones lo que permite ver la situación de una manera clara y profunda. Al decir qué es la utopía, podemos ver que el ser humano puede entender mejor el concepto del bien común, viéndolo como una utopía ligada con la realidad que al matematizarla puede llegar a ser un ideal.

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  4. El protocolo presenta una buna estructura, no tiene errores de ortografía, por esto se nota que estuvieron comprometidos con el seminario, y la clase, buscan ampliar la mirada. Por donde se mire el protocolo es completo, logra enlazar varios conceptos, estos los usa sabiamente para darle un buen “toque” al tema que están tratando, Al haber hecho el mejor protocolo del periodo dan pie para abordar cualquier conclusión.

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  5. En la parte formal el protocolo es bien redactado y bastante organizando. Ya refiriéndome más de la parte temática logran traer de buena forma los conceptos que se formaron a través del período, aunque creo que les faltó agregar un punto importante que se da durante el seminario que es igualdad y libertad que en sí genero debate.

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  6. El protocolo tiene buena estructura y ademas cuenta con una buena ortografía y redacción. no se limita solo a hacer un ¨reporte¨ de lo que se hablo allí, resalto que va mas allá de lo pedido y así mismo se hace entender para una una persona que no estuvo en la sesión. En la discusión que se dio el viernes se abordo ¨La nación es el conjunto de leyes y normas las cuales son las que establecen ¨EL BIEN COMUN¨ ¨ , el bienestar de una nación se basa en la igualdad y la libertad que desembocan en el bien común, también relacionamos nación con utopía y utopía como transgresión de lo realc

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  7. No hay mejor forma de resumir lo discutido en las diferentes sesiones. Es un protocolo que además de tener una impecable factura, trae a primer plano el contenido esencial de lo que hasta el momento ha sido el Seminario de Constitución.

    Hablando de lo que menciona Mariana Rodriguez sobre el conocimiento de la utopía, creo que el asunto es más complejo que la simple conciencia de ésta, no basta con que el hombre tenga conocimiento de la utopía bajo la cual vive, tiene que efectuar acciones tangibles que lo encaminen hacia ese ideal y mirar siempre en perspectiva hacia ese mañana dichoso que sueña.

    El problema del bien común creo que se fundamenta más en la dificultad para diferenciar lo ilusorio con la verdadera utopía, pues la ilusión es un bosquejo lleno de trampas que opaca la utopía bajo la cual nacemos. Ante esta incapacidad de reconocimiento, el hombre vivirá y aspirará sólo por las ilusiones en las que esté sumido. 

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  8. En la parte formal el protocolo es excelente, pues tiene una buena ortografía, estructura y redacción. Este es a mí parecer el mejor protocolo, este recoge todo lo discutido en el seminario durante el periodo, este protocolo desde donde se mire no se queda corto en ningún tema, son muy buenas las conclusiones a las que llega pues las ideas que tienen las saben concretar dando un cierre a cada conclusión tomada.

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  10. El protocolo presenta un muy alto nivel, tiene una muy buena estructura, redacción y ortografía, el contenido es excelente y no se queda solo en exponer lo tratado en la última sesión, sino que también abarca algunos de los temas tratados las sesiones del periodo.
    La utopía de todo estado cultural y político se debe basar en el bien común, pero la naturaleza de los seres humanos es tomar el bien común como bien individual y el bien de sus seres queridos.

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  11. El protocolo es sin dudas el de mejor calidad hasta el momento, ya que formalmente no tiene errores notables de ortografía y de redacción, y logra reunir de una forma precisa todo lo visto durante el seminario, profundizando en cada uno de los temas y relacionándolos a la utopía moderna: La Declaración de los Derechos del Hombre.
    En cuanto a lo que dice Sara Jaramillo sobre la ilusión y la utopía, quiero agregar que la dificultad del hombre para diferenciar estos dos conceptos radica en que la realidad, por estar tan alejada de lo que se quiere alcanzar, lo obnubila, haciéndolo creer que es imposible intentar acercarse al ideal. Para que esto no pase, como lo menciona Sara Jaramillo, el hombre debe tener conciencia de la utopía bajo la cual se rige y actuar en pro al ideal.

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  12. Como ya lo han dicho, el protocolo tiene una calidad impecable, además el contenido es muy pertinente dado a que los protocolos anteriores no pudieron sintetizar las discusiones de las diferentes sesiones. Además se nota el entendimiento del tema.
    Desde mi punto de vista, el Bien Común se dará, únicamente, cuando la soberanía del hombre no prime ante lo que puede hacer para un común (sociedad). ¿Cómo combatir la soberanía? Lo que representa un ciudadano cualquiera ante alguien perteneciente al denominado 1%, es insignificante. Ética y moralmente, hemos acabado con la vida en el mundo, y de esto nos hemos encargado desde hace millones de años cuando el simio comenzó a arrasar con las diferentes especies que le generaban competencia. ¿Podemos combatir contra millones de años de evolución?

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  13. Realmente pienso que este protocolo, al igual que Mariana, es el mejor que se ha realizado, pues abarca todos los temas de discusión, es organizado, completo, coherente y limpio, además propone temas vistos anteriormente con mucha claridad. Se ve que Juan Pablo y Elissa están metidos totalmente en el tema tratado.
    A pesar de que estuve ausente en la clase y en la discusión, me quedó muy claro de qué fue el tema tratado y cómo se desarrolló.

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  14. A mi pareces el protocolo que presentan Juan Pablo y Elissa es de una calidad excelente, presenta una buena ortografía, redacción y su estructura plantea y organiza muy bien lo sucedido en la sesión, quería adherirme a algunos de mis compañeros cuando mencionan que este mismo no solo se limita a dar un reporte del transcurso del seminario sino que ahonda en el y saca unas conclusiones que permiten dar cuenta de lo fructífera que fue la sesión, con respecto a esta misma creo que se logró avanzar mucho en cuanto a los temas dirigidos al objetivo principal del seminario, la participación de los seminaristas fue de alta calidad y aporto de manera significativa con la buena calidad de la sesión

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  15. El protocolo como ya lo han dicho esta muy bien redactado e impecable a la hora de se leído, se ve el dominio del tema que Juan Pablo y Elissa dan a conocer. Por otro lado me queda muy claro lo que trataron lo que discutieron y lo que se desarrolló en este espacio.

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  16. En cuanto al protocolo me limitare a decir que es un protocolo ejemplar para ser el que cierra periodo.
    En cuanto a lo dicho anteriormente, específicamente por Mariana Rodriguez y Sara Jaramillo, estoy de acuerdo con el postulado agregando que para acercarnos a la utopía primero se debería tratar que la mayor parte de los humanos sea igual en el mayor numero de aspectos posibles para acabar con el 1% de soberanos que engañan descaradamente al contrato social de Rousseau.

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  17. No cabe duda, que este protocolo es un fiel reflejo (al menos para la mayoría de seminaristas), del alto nivel con el que se cierra el seminario en este periodo, no solo en la organización de como fue llevado este, si no de el rico debate que llego a generar en cada uno, por lo tanto considero el protocolo, como excelente en todos los aspectos.
    Ademas su contenido es una recopilación de todas las sesiones pasadas, tomando el punto mas neurálgico de estas, y explicándolas de forma concisa. Por todo esto, es nuestro deber como seminaristas, fortalecer todas las bases que este seminario nos ha ofrecido, para crear un fuerte intelecto y seguir enriqueciendo nuestra esencia en la búsqueda de la utopía y ademas materializar esto en la realidad.

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  18. A lo ya antes mencionado por mis colegas, el protocolo presenta una factura impecable, no cuenta con errores de ortografía ni de redacción.
    El protocolo logra abarcar todo lo tratado en el seminario hasta ahora, dando puntos importantes y claves para el entendimiento de este y genera debates fructíferos para la sesión.
    La nación se rige por una Utopia ideal, a la que el conjunto de personas desea a aspirar, y como lo dijo sara, que tengan una mirada hacia ese mañana dichoso que sueña. Sin embargo no siempre, las personas tiene el mismo pensamiento de ese mañana dichoso. El bienestar de una nación se basa en la igualdad y la libertad que desembocan en el bien común.

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  19. Como lo pudieron mencionar, en la parte formal el protocolo es de muy buena calidad y establece un punto más alto. Creo que recoge bien lo dicho en todas las sesiones e intenta materializar lo que en ocasiones llegamos a definir de forma tan abstracta.
    Opino que el objetivo que se plantearon llega a perderse un poco, pero el único "pero" que veo es que no incluyen bien la pasada sesión en el escrito. A pesar de que el tiempo para debatir no fue tan amplio, se hicieron señalamientos muy importantes sobre los que se hubiera podido generar cierto debate.
    Uno de los puntos sobre los cuales se requería desenglosar ciertas cosas estaba en la diferencia que los ponentes establecieron sobre la nación política y la cultural. Sé que la argumentación en cada caso no estuvo del todo aceptable, pero siento que los protocolantes debían hilar un poco eso que se había dicho.
    Una nación de cierta manera establece sus puntos según la búsqueda de su ideal, y además poniéndolos en consonancia con los derechos del hombre, sin embargo los problemas de justicia que en este momento se han hecho tan comunes, están en la abstracción de lo que la comunidad entiende por bien común.

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  20. El protocolo al tener una buena estructura genera un mejor entendimiento de las intenciones que tuvieron los protocolantes. El compendio, no necesariamente muy detallado, de todos los tópicos principales desarrollados en las sesiones del seminario pueden dar una visión más general antes de la ya próxima conclusión de este. En las sesiones se fue desarrollando de manera progresiva el entendimiento no solo del concepto Utopía sino sus aplicaciones en la actualidad, casi concluyendo que hoy no puede haber algo más alejado de la Utopía, en mi opinión, y también la forma correcta en que este concepto debe ser usado o concebido como herramienta para la búsqueda del mañana dichoso. Empezando desde la interiorización del ser, o sea el nombre de cada quién hasta el inicio de la relación entre los conceptos Nación y Utopía. Gracias a las conclusiones que hemos llegado en las distintas sesiones de seminario se puede saber que aquel hombre libertario para poder luchar por sus ideales necesita no solo tener una Utopía idealizada, sino también matematizarla, volverla tangible para crear la posibilidad de generarla en la realidad actual. Sabiendo esto lo más cercano que ha estado el hombre de llevar este cometido fue por medio de la declaración de los derechos humanos, pero debido a la mala aplicación de estos o únicamente la intencional malinterpretación de los mismos nos hemos alejado de la Utopía en casi igual medida a lo que se quería acercar a esta. Aunque al inicio el Bien Común fue e principal objetivo del seminario se necesito recurrir al concepto de Utopía para saber que rumbo tomar para alcanzar el cometido.

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  21. Sin duda el protocolo es de muy buen nivel, no solo por la parte formal (ortografía y redacción), sino porque logran recoger en un solo texto todo lo visto en el seminario, incluso desde las sesiones del año pasado, lo que sin duda puede ser muy fructífero en la próxima sesión, pues bien aprovechado haría los debates mucho más fluidos, concretos y con consecuentes con lo que se ha tratado a lo largo del seminario. A pesar de esto la forma no está estructurada como un protocolo, lo que hace que olviden casi por completo lo tratado en la sesión pasada, si bien mencionan algunas cosas sobre la ponencia de Valentina y Mateo, y otras de la discusión, creo que desviaron su atención de la sesión anterior y se concentraron en otro asunto, para terminar con una conclusión que nos lanza hacia una pregunta muy dura, para la que el protocolo no nos ilustra tanto sobre el tema específico de Nación, que realmente no me quedó muy claro.
    El problema de la Utopía vs Realidad es uno de los que más me ha dejado inquieta últimamente, esa diferencia entre Utopía e Ilusión es la que más se me ha acercada al tema de la libertad e igualdad entre los hombres y por lo tanto el problema del bien común. Sabiendo que el hombre nunca, antes de 1789, quiso la igualdad, entonces ¿la Declaración de los derechos humanos, documento bajo el cual están regidas las bases de la vida en nuestros tiempos, es una ilusión? ¿O es realmente mañana dichoso deseado por el hombre?

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